
Cómo identificar reimpresiones de Mortadelo y Filemón de Bruguera
Actualizado el
Abrir un tebeo clásico de Francisco Ibáñez publicado por la mítica Editorial Bruguera es viajar de golpe a una tarde merendando pan con chocolate y tebeos encima de la mesa camilla. Entre las estanterías de las librerías de viejo y los mercadillos de segunda mano, los primeros números de Mortadelo y Filemón son auténticos tesoros que muchos coleccionistas y amantes de la nostalgia persiguen. Sin embargo, dar con una primera edición auténtica de estos álbumes no siempre es tarea fácil, ya que la editorial reeditaba los títulos de forma masiva ante el éxito rotundo de los agentes de la T.I.A.
Las pistas clave para distinguir una primera edición de una reimpresión
A diferencia de los libros de texto o las novelas contemporáneas que cuentan con detallados registros de ISBN en sus primeras páginas, los tebeos clásicos de Bruguera requerían fijarse en detalles sutiles de imprenta, diseño y maquetación. Conocer estos pequeños matices marca la diferencia entre comprar una valiosa pieza original o una reedición posterior de menor cotización para los coleccionistas.
- El número en el lomo y la contraportada: En la etapa dorada de la Colección Olé original de Bruguera, los primeros ejemplares solían llevar el número de la colección impreso de una forma muy característica, o carecían de código de barras moderno, el cual no se generalizó hasta bien entrados los años setenta y ochenta.
- El precio de portada: Los tebeos económicos de aquella época reflejaban el coste exacto de la época (en pesetas). A medida que se sucedían las reimpresiones para abastecer el mercado, Bruguera actualizaba el precio impreso en la portada o contraportada, lo que delata de inmediato si se trata de una tirada posterior.
- El número de páginas y el orden de las historietas: Muchas reimpresiones de los mismos números redujeron ligeramente la paginación o alteraron el orden de las aventuras cortas y los extras respecto al volumen original lanzado a principios de los setenta.
Errores tipográficos y erratas que delatan las primeras tiradas
En el proceso de producción acelerado de Bruguera, los rotulistas y correctores cometían pequeños despistes que hoy son pistas de oro para datar un tebeo. Las erratas en los créditos iniciales, fallos en la numeración de las páginas interiores o pequeñas modificaciones en los logotipos de la editorial y los títulos de las aventuras suelen corregirse de manera silenciosa en las reimpresiones posteriores.
Si te apasiona el universo de los cómics y quieres ampliar tu colección con joyas del humor gráfico, te animamos a echar un vistazo al catálogo de cómic y manga de segunda mano para descubrir ejemplares únicos que buscan una nueva estantería donde seguir haciendo reír.
Cómo comprobar el estado de conservación antes de lanzarse a la compra
Al tratarse de tebeos de grapa o rústica muy manipulados, el papel tiende a sufrir el paso del tiempo. Las primeras ediciones originales suelen mostrar un tono de papel más avainillado o tostado debido al tipo de pulpa utilizada entonces, frente al blanco más pulidito de las reimpresiones tardías. Al revisar un ejemplar, fíjate bien en la sujeción de las grapas centrales y en que las cubiertas no presenten restauraciones agresivas con cinta adhesiva.
Tanto si buscas completar tus estanterías como si prefieres publicar un libro en venta para liberar espacio en casa, entender el valor histórico de estas publicaciones te ayudará a valorar el legado de nuestros mejores autores de tebeos de forma justa y razonada.
Este contenido lo ha escrito eticool con ayuda de inteligencia artificial, así podemos cubrir muchos más temas de los que nuestro equipo tendría tiempo de escribir a mano. Siempre lo revisamos antes de publicarlo. ¿Algo no encaja aquí? Denunciar
Sigue explorando este tema
También te puede interesar