
Qué hacer cuando un libro antiguo tiene páginas troqueladas o mal cortadas de origen
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Cuando llega a tus manos un volumen veterano y descubres que los bordes de sus hojas están desiguales, o que hay pliegues extraños que impiden abrirlo con normalidad, lo primero que se suele pensar es que se trata de un defecto de fábrica o de un deterioro acumulado. Sin embargo, en el universo de los clásicos de la literatura y las ediciones de hace décadas, esto es mucho más común de lo que parece y esconde explicaciones técnicas fascinantes relacionadas con la forma en que se imprimían los libros antes de la masificación industrial.
Por qué los libros antiguos conservan páginas unidas o mal cortadas
Hasta bien entrado el siglo XX, los pliegues de papel con los que se armaban los volúmenes se imprimían en grandes superficies que luego debían doblarse y refilarse mecánicamente. En muchas ocasiones, ya sea por un fallo en la guillotina de la imprenta o porque se trataba de ejemplares concebidos expresamente como intonsos, los pliegos superiores quedaron cerrados. Esto significa que las hojas mantienen sus dobleces originales unidos por la parte superior o lateral, un detalle que los coleccionistas valoran porque garantiza que el ejemplar no ha sido leído antes. Si además sospechas de otros tropiezos de imprenta más graves, te recomendamos echar un vistazo a nuestra guía sobre cómo comprobar si a una novela de bolsillo le faltan páginas o hay saltos de imprenta para aprender a distinguirlos.
Cómo actuar paso a paso si encuentras páginas sin separar
Te habrás preguntado si debes meter mano a esos pliegues o dejarlos tal cual para no devaluar el ejemplar. La respuesta depende de si tu objetivo principal es disfrutar de la lectura de esa obra de ficción o si prefieres conservarla intacta como pieza de colección. Si decides abrir las páginas para poder leer el texto interior con comodidad, conviene seguir una serie de pautas básicas para no desgarrar la fibra del papel:
- Nunca tires de las hojas hacia afuera con los dedos, ya que el doblez cederá de forma irregular y romperá el margen interior.
- Utiliza una herramienta de hoja roma, como un abrecartas plano o una regla fina de plástico, deslizándola con suavidad por el surco superior del pliegue.
- Realiza el movimiento de corte siguiendo la dirección de dentro hacia afuera, siempre con paciencia y sin aplicar fuerza excesiva.
Cuándo es mejor no tocar nada y dejar el libro intacto
Si al examinar tu hallazgo compruebas que se trata de una edición muy antigua de no ficción y ensayo o de una tirada limitada de poesía, intervenir los bordes puede restar ese carácter de rareza bibliográfica que tanto atrae a los aficionados a la preservación. Muchos lectores prefieren dejar los cuadernillos cerrados como testimonio del proceso de fabricación original. En eticool fomentamos que cada ejemplar encuentre el hogar adecuado, ya sea para un estante de lectura intensiva o para una vitrina de coleccionista. Si tienes ejemplares duplicados o quieres dar una segunda vida a los volúmenes que ya no abres, anímate a publicar un libro en venta para que otro aficionado pueda disfrutarlos.
Este contenido lo ha escrito eticool con ayuda de inteligencia artificial, así podemos cubrir muchos más temas de los que nuestro equipo tendría tiempo de escribir a mano. Siempre lo revisamos antes de publicarlo. ¿Algo no encaja aquí? Denunciar
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