
Publicado el 23/09/2026
Cuando nos decidimos a dar salida a esos volúmenes que ya no tienen sitio en nuestras estanterías, nos centramos en redactar una buena descripción o en ajustar el precio. Sin embargo, hay un detalle que marca la diferencia absoluta entre que alguien se interese al instante o pase de largo: la imagen de presentación. Como eticool es una plataforma donde la compraventa se hace de persona a persona y muchas veces se queda en mano, el comprador confía plenamente en lo que ve a través de la pantalla antes de quedar contigo en una cafetería o en la boca del metro.
Una foto nítida, luminosa y realista genera confianza inmediata. No necesitas una cámara profesional ni un estudio fotográfico de última generación; con tu teléfono móvil y un par de pautas sencillas puedes conseguir que las cubiertas de tus ejemplares destaquen en el catálogo y vuelen rápido. Te contamos cómo lograrlo sin complicaciones.
El error más común al fotografiar libros en casa es encender la luz del techo o utilizar el flash del móvil. Esto último suele provocar un molesto reflejo brillante justo en el centro de la cubierta que tapa el título o la ilustración principal. La clave está en aprovechar al máximo la luz natural.
A veces ponemos el libro encima de la cama con las sábanas sin hacer, o sobre una mesa llena de tazas y papeles. Eso distrae la atención del comprador. Para que la portada luzca de verdad, el fondo debe ser completamente neutro y limpio.
Una mesa de madera clara, una pared lisa o incluso una cartulina grande de color blanco o gris colocada en el suelo funcionan de maravilla. Recuerda que cuanto más limpio esté el entorno, más profesional parecerá el anuncio y mayor seguridad transmitirá el estado del ejemplar. Si te animas a subir tus libros a la plataforma, verás que las fotos claras multiplican el interés.
A la hora de disparar, sitúate justo enfrente del libro, de manera paralela a la portada, evitando sacarlo desde arriba en diagonal o de lado (a menos que quieras mostrar el grosor del lomo en otra foto complementaria). El título y la autoría deben leerse con absoluta claridad en la miniatura principal que ve todo el mundo.
Haz una foto general de la portada completa y, si el volumen tiene algún pequeño desperfecto, una esquinaajada o una dedicatoria especial, sácale otra foto específica de cerca. La transparencia es fundamental en la compraventa de segunda mano: si el comprador ve los detalles reales de antemano, la transacción en persona será rápida, sincera y satisfactoria para ambos.
Este contenido lo ha escrito eticool con ayuda de inteligencia artificial, así podemos cubrir muchos más temas de los que nuestro equipo tendría tiempo de escribir a mano. Siempre lo revisamos antes de publicarlo. ¿Algo no encaja aquí? Repórtalo
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