Marcapáginas de Halloween para hacer con niños: calabaza, murciélago y fantasma
Un plan sin pantallas para Halloween: tres marcapáginas de esquina, calabaza, murciélago y fantasma, que comparten la misma base de origami y luego cada uno se decora a su manera.
Incluye qué papel funciona mejor, cómo repartir el trabajo según la edad de los niños y la idea del «monstruo de la semana» para animarles a leer.
Materiales
- Cuadrados de papel de 15 × 15 cm (naranja, negro y blanco)
- Recortes de papel
- Tijeras de punta redonda
- Pegamento de barra
- Rotulador negro
Paso a paso
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Introducción
Hoy te propongo un plan sin pantallas para Halloween: marcapáginas de calabaza, de murciélago y de fantasma. Son perfectos para hacer con niños: no necesitan pegamento para plegarse, se hacen en diez minutos y acaban dentro de un libro. Y eso es lo mejor: una tarde sin móviles, con papel y tijeras, que termina con ganas de leer.
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Materiales
Necesitas cuadrados de papel de quince por quince centímetros: naranja para la calabaza, negro o morado oscuro para el murciélago y blanco para el fantasma. Además, unos recortes de papel, tijeras de punta redonda si lo hacen los peques, pegamento de barra y un rotulador negro. Un apunte sobre el papel. Lo ideal es papel de origami o papel de colores normal: se dobla bien y aguanta. El folio muy fino se arruga con el uso, y la cartulina gruesa cuesta de doblar, sobre todo a los peques. Y si no tienes papel de color, sirven restos de papel de regalo o páginas de revista: quedan muy originales.
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La base: plegado
Los tres comparten la misma base. Si solo tienes folios, dobla una esquina hasta el borde contrario, corta la tira que sobra y tendrás un cuadrado. Pon el cuadrado como un rombo, con una punta hacia ti. Paso uno: dobla la punta de abajo hasta la de arriba. Tienes un triángulo. Marca bien el pliegue. Paso dos: baja solo la capa de delante de la punta de arriba hasta el centro de la base. Paso tres: lleva la esquina derecha hasta la punta de arriba. Paso cuatro: lo mismo con la izquierda. Paso cinco: desdobla las dos esquinas. Paso seis: vuelve a doblarlas, pero esta vez mételas dentro del bolsillo. Si los peques se atascan aquí, ayúdales con este paso: el resto es pura decoración.
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Calabaza
Para la calabaza, recorta en papel negro dos triángulos para los ojos y una boca en zigzag. Pégalos en el bolsillo, con la punta hacia arriba. Un truco: dobla el papel negro por la mitad antes de recortar los ojos. Así te salen los dos iguales de un solo corte. Remata con un tallo de papel verde en la punta. Y ya tienes tu calabaza. Cambia la boca y cambia el carácter: una sonrisa simpática, una boca de susto o una con un solo diente.
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Murciélago
Para el murciélago, usa papel negro o morado. Recorta dos alas con picos y pégalas por detrás, a los lados. Para que las alas salgan iguales, dobla el papel por la mitad y recorta las dos a la vez. Unos ojos amarillos, dos colmillos blancos… y a colgar de la página.
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Fantasma
Y el más fácil: el fantasma. Papel blanco, dos óvalos negros para los ojos y una boca redonda. Con rotulador también vale. Si usas rotulador, pinta con el marcapáginas puesto en un papel de sobra, para no manchar la mesa ni el libro. Y unos coloretes rosas le dan un toque de fantasma simpático, perfecto para los que se asustan con facilidad.
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Ideas para hacerlo con niños
Unas ideas. Con los más pequeños, plegad vosotros y dejad que ellos decoren. Haced uno para cada libro que estéis leyendo en casa. Y si vais a una fiesta de Halloween, un cuento de segunda mano con su marcapáginas es un regalo precioso.
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Según la edad
Según la edad, cada uno puede hacer una parte. De tres a cinco años: tú pliegas y recortas, y ellos eligen la cara y pegan las piezas. De seis a ocho: ya pueden recortar ojos, bocas y alas con tijeras de punta redonda. Y a partir de nueve años, la mayoría lo hace solo, plegado incluido.
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Errores típicos
Tres errores típicos. El pegamento líquido moja el papel y lo deforma: mejor de barra. Si los pliegues quedan flojos, el marcapáginas se sale de la página. Marca cada doblez con la uña. Y deja secar bien el rotulador antes de meterlo en el libro, o mancharás la página.
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El monstruo de la semana
Una idea para que no se quede en una tarde: el monstruo de la semana. Cada libro que terminen, un marcapáginas nuevo: una calabaza, un murciélago, un fantasma… y luego los que ellos inventen. Es una forma sencilla de que leer se convierta en un juego, sin premios ni pantallas.
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Cierre
Y ya está: tres marcapáginas, una tarde sin pantallas y muchas páginas por delante. Si buscas cuentos o libros de miedo para estos días, en eticool los tienes de segunda mano, cerca de ti. Leer más, gastar menos.
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